La vida no está exenta de desafíos y de situaciones estresantes que ponen a prueba la fortaleza emocional de cualquiera. Todas las personas sienten en ocasiones que no pueden más, que la situación les supera y que aquello que les está sucediendo les supera a nivel emocional. En la travesía por la vida perdemos a seres queridos, tenemos que tomar decisiones que nos aterran, tenemos rupturas o pérdidas de cualquier tipo. Podemos sentirnos frágiles y vulnerables, cuestionando nuestra capacidad de seguir adelante. 

En este post queremos hablarte de la resiliencia emocional. Entrenar ciertas habilidades puede ayudarte a sostener algo de todo el estrés que suponen las adversidades. De esta forma podrás incrementar tu bienestar mientras las atraviesas. La resiliencia emocional es la capacidad de adaptarse y recuperarse frente a situaciones difíciles. Consiste en entrenar la calma a pesar de la tormenta, en aprender a encontrar en tu interior semillas de fortaleza cuando todo se desmorona. ¿Quieres algunos trucos para cultivarla?

Cultiva la autocompasión 

Negar lo que te está ocurriendo, intentar controlar emociones, acallar pensamientos no es la solución. Eso que niegas gritará más fuerte. Es esencial para la resiliencia emocional reconocer y acoger lo que sientes. Sé amable contigo, reconoce tus emociones y acepta tu vulnerabilidad en primer lugar. 

Puedes pensar que reconocer lo que sientes se puede considerar como una victimización, o dejarte arrastrar del dolor, pero es todo lo contrario. Cuando eres capaz de reconocer lo que sientes, de acogerlo, entonces incrementas las posibilidades de que el dolor, poco a poco, con el tiempo, vaya mitigando su intensidad. 

Eso no cambiará lo que sucede, ni la fuente de tu dolor, ni las circunstancias, pero sí influirá en la forma en que lo vives. 

Cuídate

¿Qué puedes hacer por ti? Dedica tiempo y energías a cuidar de ti. Cuida de ti físicamente, quizás haciendo deporte, o un masaje,o un baño o ducha relajante. Cuida de ti emocionalmente, rodeándote de un entorno que cargue tus pilas de energía, que te haga sentir bien, practica la meditación. También mentalmente, regálate tus lecturas preferidas, haz ejercicios para ejercitar la mente, o disfruta de la cultura. Dedica un tiempo a hacer todas estas cosas que siempre estás aplazando para otro momento. Ahora es el mejor momento. Te vendrá bien.

Toma acción en lo que sí puedas

Aunque duela hay cosas que sí vas a poder hacer. ¡Pero recuerda! ¡Hazlo desde la autocompasión y el cuidado a ti misma! Realiza acciones a tu medida que te proporcionen bienestar a ti y a las personas que tienes a tu alrededor. 

Aprende a contarte historias de superación (redención, superación, amor, gratitud)

Uno de los aspectos que influyen en tu bienestar tiene que ver con las historias que te cuentas y si no pruébalo. No es lo mismo contarte una historia en que tú eres una víctima, que tiene muy mala suerte y que todo lo que te ocurre es debido a eso que una historia de redención, superación, amor o gratitud. 

Aunque duela, ¿qué has aprendido de tu historia?, ¿a dónde te ha llevado?, ¿qué puedes agradecer?, ¿quién eres gracias a ella?, ¿qué has hecho que te ha convertido en más fuerte?, ¿qué fortalezas has desarrollado?, ¿cómo conecta con el sentido que le das a la vida?, ¿qué puedes ofrecerle a la vida gracias a lo que has aprendido? Prueba con  alguna de estas preguntas. 

Fortalece tu red de apoyo

Si una palabra se repite en el discurso de las personas que se declaran infelices es soledad. Por esto, para tu bienestar y el de las personas que te rodean es importante fortalecer tu red de apoyo. ¿Cómo puedes hacerlo? Pues por ejemplo preocupándote por los sentimientos de otras personas, por saber cómo están, cómo se encuentran, o cómo están viviendo su propio dolor. Una vez que hayas preguntado quédate escuchando. 

Conclusión: Entrena tu resiliencia emocional, con pequeños retos para fortalecerla. Esto te permitirá enfrentar las adversidades con coraje. ¡Es cierto! Requiere de práctica y disciplina, pero tiene grandes beneficios. Del dolor y del estrés puedes extraer oportunidades de crecimiento y aumentar tu capacidad de enfrentarte a los desafíos. 

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