Gestión emocional en Navidades: Reglas RAP para una celebración más humana

Las Navidades siempre vienen cargadas de emociones. Algunas son cálidas y luminosas; otras, más sombrías y difíciles de abrazar. Lo cierto es que estas fiestas tienen el poder de amplificar todo lo que sentimos. Si hay un desencuentro familiar, resalta. Si llevas en el corazón una pérdida o un duelo, aunque sea lejano, algo dentro de ti grita «socorro» en silencio. A veces, las Navidades se convierten en la ley mordaza de la tristeza; por eso es vital transitar estas fechas con una gestión emocional consciente.

Hoy quiero hablarte de eso. Porque aunque este año no sea mi caso, he vivido Navidades tristes y otras llenas de colores. Es por eso que quiero compartir contigo las tres reglas que aplico en estas fechas para encontrar un poco de calma y sentido. Yo las llamo las Reglas RAP, por sus siglas y porque en mi casa la sopa de rape (rap en catalán) es un plato infaltable en Navidad.

Regla número 1: Respeto

El respeto comienza contigo. Si no te apetecen las Navidades tradicionales, crea unas propias. Recuerdo que en 2004 y 2005, tras una ruptura que me dejó tocada, decidí borrar la Navidad. Esas fiestas las pasé viajando, trabajando o simplemente en casa, en pijama. Y ¿sabes qué? Esos días fueron un acto de respeto hacia mí misma que siempre agradeceré.

El respeto también se extiende a los demás: a lo que piensan, a lo que sienten, a sus decisiones. Respeta sus opiniones sobre política, religión, su forma de celebrar (o no celebrar), y sí, incluso lo que eligen comer o beber.

Regla número 2: Amor

El amor, al igual que el respeto, empieza contigo. Quiérete mucho y mímate aún más. Después, extiéndelo a los demás. Mira a las personas a tu alrededor y encuentra, aunque sea un pequeño motivo, para quererlas. Tal vez un recuerdo, una historia compartida, algo que agradeces en ellas. Este último año, he trabajado en atesorar razones para amar, y aún no he encontrado a nadie a quien no pueda querer por algún motivo.

Si te atreves, da un paso más allá: practica el amor incondicional. Querer sin condiciones eleva cualquier relación y te llena por dentro de una forma que pocas cosas consiguen.

Regla número 3: Pregunta

El coaching me enseñó el poder de la preguntología, y créeme: es un arte que puedes llevar a cualquier cena navideña. ¿Cómo funciona? Haz preguntas abiertas, sin juicio ni dirección. Déjate sorprender.

Puedes empezar con algo simple: «¿Qué tal?», «¿Cómo te sientes?», «¿Cómo ha sido tu año?», y seguir explorando: «¿Qué desafíos tienes por delante?», «¿Qué sueños te inspiran?». Las preguntas tienen la magia de abrir puertas que las respuestas nunca tocarían.

Disfruta incluso de las sombras

Espero que estas Reglas RAP te ayuden con la gestión emocional en estas Navidades. Recuerda: no todas las emociones son alegres, pero incluso la tristeza, la soledad o el duelo tienen algo valioso que enseñarte.

Así que vive cada instante, incluso esa lágrima que corre silenciosa por tu mejilla.

Con mucho cariño,

Ángela Covas de Greatitute