Hace poco, una alumna me escribió un mensaje que empezaba así: «Ángela, una duda rápida: ¿cuál es la diferencia entre la ICF y el ILM?». Lo de “rápida” me hizo sonreír. No porque la pregunta no se pueda responder de forma sencilla, sino porque detrás de ella hay muchas más cosas en juego: expectativas, decisiones de futuro, una inversión de tiempo y dinero, y sobre todo, el deseo profundo de hacer bien las cosas.
Y claro que hay respuesta. Pero antes de entrar en tecnicismos, te diré lo más importante: no tienen nada que ver. A veces nos perdemos porque ambas hablan de coaching, tienen siglas que suenan serias y aparecen en búsquedas parecidas. Pero están en ligas distintas, juegan partidos diferentes y miden cosas completamente distintas.
¿Qué es la ICF y qué acredita realmente?
La ICF, la International Coaching Federation, es el organismo de referencia internacional en el mundo del coaching profesional. No da cursos, no imparte talleres. Lo que hace es validar a las personas que quieren acreditarse como coaches. Es decir, es quien pone el sello, quien dice: «sí, esta persona ha pasado por la formación, la práctica, la supervisión y el examen que demuestran que ejerce el coaching de forma profesional, ética y competente». Cuando alguien lleva esas siglas (ACC, PCC o MCC), sabes que hay detrás un compromiso con unos estándares que no son solo bonitos sobre el papel, sino exigentes y rigurosos en la práctica.
¿Qué es el ILM y qué tipo de formación ofrece?
Por el otro lado, el ILM, o Institute of Leadership & Management, es una institución británica que ofrece formación. Cursos, programas, diplomas. No acredita a personas como coaches profesionales, sino que certifica que has completado una formación específica. De hecho, su foco no está únicamente en coaching: también trabaja áreas como liderazgo, mentoring, gestión de equipos. Está muy vinculado al entorno corporativo, a formar líderes que usen herramientas de coaching dentro de sus organizaciones. Suena bien, ¿verdad? Y lo es, si eso es lo que buscas.
La diferencia está ahí, y es sutil pero fundamental. ICF no es un curso, es una acreditación profesional. ILM sí es un curso, con un diploma académico.
Diferencias clave entre ICF e ILM
| ICF | ILM |
|---|---|
| Acreditación profesional | Certificación académica |
| Evalúa competencias | Evalúa curso completado |
| Enfoque coaching profesional | Enfoque liderazgo corporativo |
¿Cuál necesitas según tu objetivo profesional?
Antes de decidirte, lo más honesto que puedes hacer contigo misma es preguntarte: ¿qué quiero hacer con esto? ¿Quiero ejercer como coach profesional? ¿Quiero acompañar procesos de transformación desde una mirada ética, no directiva, profunda? ¿O quiero incorporar el coaching como un recurso más dentro de mi trabajo en una empresa?
Porque si la respuesta es lo primero, ICF es tu camino. Si es lo segundo, ILM puede darte una base útil. Incluso hay personas que empiezan por ILM porque es lo que su empresa les financia, y más adelante deciden profesionalizarse de verdad con una credencial ICF.
El problema viene cuando alguien hace un curso ILM creyendo que eso ya le convierte en coach acreditado internacionalmente. Y no. No es lo mismo. No tiene el mismo peso, ni el mismo alcance, ni, por supuesto, los mismos criterios de exigencia. El ILM te da formación. La ICF te pone a prueba.
¿Es mejor ICF o ILM?
Y aquí es donde me gusta meter una pequeña reflexión: no es una cuestión de “cuál es mejor”. Es una cuestión de cuál es más honesto para ti, para lo que quieres construir, para lo que te mueve cuando dices que quieres ser coach. El coaching, el de verdad, el que transforma, no se improvisa. Se entrena, se encarna, se acompaña con humildad, escucha y una ética a prueba de egos.
Así que no te quedes en la superficie. No te fijes solo en lo que suena bonito en el folleto del curso. Pregúntate qué tipo de profesional quieres ser. Y luego decide desde ahí.
Y si te puedo ayudar a aclararlo, aquí estoy. Sin adornos, sin humo. Solo con verdad, mirada ética y muchas sesiones a mis espaldas.
Con afecto y claridad,
Ángela Covas
Coach MCC. Y sí, sigo creyendo que las palabras claras salvan carreras enteras.